
Propiedades medicinales del cacao
El cacao proviene de un árbol originario de centro América. La historia más remota empieza en los mayas, que lo llamaban “cacauatl”. Lo cultivaban y lo consumían mezclado con agua y especias como la pimienta o el clavo, en una bebida conocida como “xocolatl”(“agua amarga”) y lo consideraban un alimento divino, por sus propiedades medicinales.
Cuando los aztecas conquistaron el territorio maya, en el siglo XII previamente a la llegada de Cristóbal Colón, lo llamaban el “oro negro” y lo utilizaban como moneda de cambio.
El cacao natural es rico en antioxidantes y en un alcaloide llamado ”teobromina”, una sustancia estimulante parecida a la cafeína pero mas suave. La teobromina tiene un sabor amargo y no es adictiva, es el compuestos responsables de que, al tomar cacao, sintamos una sensación de entusiasmo, animación o felicidad.
Gracias a estas sustancias naturalmente presentes en su composición el cacao tiene múltiples beneficios para la salud:
- reduce el “colesterol malo” (LDL)
- reduce la tensión arterial
- retrasa la progresión de la arterioesclerosis
- controla el sobrepeso
- reduce el riesgo de padecer diabetes
- mejora las defensas
- protege y hidrata la piel
- mejora la de memoria
- relaja
- actúa como antidepresivo suave
¿Por qué el cacao y el chocolate de hoy no son tan saludables?
El cacao natural se obtiene mediante procesos de fermentación, descascarillado, torrefacción y desgrasado y da lugar a unos pedacitos (los nibs) o bien, y en una fase final de dichos procesos, a un polvo de tono variable castaño-rojizo del de cacao.
Encontrar chocolate elaborado con cacao natural no es habitual, la gran mayoría del chocolate industrial está elaborado con un proceso químico llamado “alcalinización”, mediante la adición de una solución con agentes correctores de la acidez como el carbonato potásico, el hidróxido sódico o el carbonato cálcico (entre otros) a alta temperatura y a veces también a presión. Durante el proceso de alcalinización tienen lugar numerosas reacciones químicas. Con ello se consigue un cacao que resulta distinto del cacao natural en algunos aspectos relevantes: el color, la textura, la acidez y el sabor. Ademas para que sea mas agradable y sabrosos se le suele agregar azúcar blanca refinada, aromas artificiales y leche condensada en algunos casos.
Debido a este proceso de refinación el cacao pierde el 60 % de sus flavonoides y sus propiedades medicinales se ven notablemente reducidas. Los aditivos que se le añaden en el proceso de preparación (como el azúcar, la leche y los aromas artificiales) producen adición, siendo muy difícil dejar la tableta de chocolate habiendo probado el primer trozo. El consumo de estos aditivos se suma al consumo de los mismos procedentes de la dieta dando lugar a picos hiperglucemicos y inflamación celular, aumentando el riesgo de infermedades cronicas como diabetes, obesidad, arterioscerosis, dislipemia (altos valores de colesterol y trigliceridos).
¿Cómo podemos elegir un chocolate de calidad?
El primer paso para elegir un chocolate saludable es leer las etiquetas, las marca que trabajan con la certificación BIO tienen que cumplir con unos estándares de calidad que regulan el utilizo de productos químicos y aditivos a un mínimo permitido. Elegir una marca BIO es garantía de calidad del producto.
El segundo paso es asegurarse que la única grasa presente en los ingredientes sea la manteca de cacao, puedes encontrar en algunos casos la presencia de otros aceites vegetales refinados como aceites de palma, girasol etc. Desconfiar de estos productos ya que pueden contener aceites vegetales refinados de baja calidad.
Otra cosa que puedes hacer para evitar de tener “atracones” o “adiciones” es evitar el azúcar eligiendo chocolates endulzados de manera natural con productos de bajo indice glucémico como stevia, xilitol, sirope de agave o azúcar de coco.
En ultimo te señalo que hay algunas marcas en comercio que garantizan que el chocolate es “RAW”, el termino “raw” se refiere a “crudo” o “crudivegano”, estos términos significan que el chocolate está elaborado sin sobrepasar la temperaturas de 40 grados, conservando por lo tanto todas sus propiedades medicinales.